Fractura de cadera

¿Quieres conocer más sobre nosotros?

Proveemos el mejor servicio y comodidades a nuestros pacientes

Una fractura de cadera es una rotura en la parte superior del hueso del fémur, el hueso más largo y fuerte del cuerpo. Esta lesión suele ocurrir en personas mayores debido a la osteoporosis, una enfermedad que debilita los huesos y los hace más propensos a romperse.

¿Cuáles son las causas más comunes?

• Caídas: Son la causa principal, especialmente en personas mayores.

• Osteoporosis: Debilita los huesos, haciéndolos más frágiles.

• Tumores óseos: Pueden debilitar el hueso y aumentar el riesgo de fractura.

• Enfermedades óseas: Como la osteomalacia (reblandecimiento de los huesos).

¿Qué tipos de fractura de cadera existen?

Existen diferentes tipos de fractura de cadera, dependiendo de la zona del fémur afectada. Las más comunes son:

• Fractura intracapsular: Ocurre dentro de la articulación de la cadera.

• Fractura extracapsular: Ocurre fuera de la articulación de la cadera.

¿Cuál es el tratamiento?

El tratamiento dependerá del tipo de fractura, la edad del paciente y su estado general de salud. Las opciones incluyen:

• Tratamiento quirúrgico: Se utilizan placas, tornillos o prótesis para estabilizar la fractura.

• Tratamiento no quirúrgico: En algunos casos, se puede utilizar tracción o reposo en cama.

Lesiones del menisco
El menisco es un tejido cartilaginoso que actúa como amortiguador en la rodilla. Las lesiones meniscales son muy comunes y pueden causar dolor e irritación.
El cartílago articular cubre los extremos de los huesos en la rodilla y reduce la fricción. El daño al cartílago puede causar dolor y rigidez.
La sinovitis de rodilla es una inflamación de la membrana sinovial, un tejido que recupera la articulación de la rodilla y produce el líquido sinovial. Este líquido actúa como lubricante, permitiendo un movimiento suave y sin rozamiento de la rodilla.
Los ligamentos conectan los huesos de la rodilla y proporcionan estabilidad. Las lesiones de ligamento cruzado anterior (LCA) son especialmente comunes en deportistas.
Pequeños fragmentos de hueso o cartílago pueden soltarse dentro de la rodilla y causar dolor o bloquear el movimiento